13/7/09

Desamor... o de cómo reconstruírse.

Me fumo un cigarro en la ventana, y miro a la puerta del caminito que lleva a la calle. Aún me parece estar viéndote cruzarla, pararte, mirar hacia mi ventana y esbozar una sonrisa.

Aún me parece recordar tu olor en mis sábanas aunque las haya lavado varias veces desde entonces, ese perfume del suavizante no es demasiado efectivo o tengo una memoria olfativa enfermiza, 2 horas retozando entre ellas, 3 hablando y otras dos para despedirnos.

-Tengo que irme pero no quiero, no quiero volver a casa.
-¿Nos vemos mañana, cielo?
-Por supuesto...

y siempre, ese por supuesto era cierto pero los sueños, sueños son, sarna con gusto no pica, me voy a trabajar después de haber dormido 2 ó 3 horas y parece que me han dado cuerda, ¿cómo es posible? La marmota, me llaman pero ya no tengo sueño, ya no puedo dormir hasta las 2, o hasta las 4 de la tarde... con suerte duermo hasta las 11 ó las 12 y te extraño.

¿Este blog deja de ser erótico y se vuelve sentimentaloide?

No, es mi estado de ánimo, un reflejo de mis fantasías, las eróticas y las que no lo son.

Las 10 llamadas al día, todos los mensajes y todas las palabras se las lleva el viento y queda un poso de tristeza que disimulo durante el día ocupada en cualquier cosa que te aparte de mi cabeza pero la noche llega y la noche confunde y trastorna... vaya si trastorna. La noche y el vino.

Toca mirar hacia delante, toca levantar la cabeza y no volver a bajarla más, toca reconstruírse. ¿Volver a ser la de antes? No, para qué, si hay que levantar una torre caída al menos volver a construírla de acuerdo con las nuevas necesidades porque cada relación nos cambia, cada persona que se cruza en nuestras vidas, para bien o para mal, se lleva un poquito o un mucho de nosotros y algo deja también.

Sé que un día, como dice una canción

... ya vas a ver como van sanando poco a poco tus heridas...
...ya vas a ver, como va la misma vida a decantar...
...la sal que sobra en el mar...

El único problema es que a veces, el tiempo no pasa, cuanto más deseas olvidar más recuerdas y quizá vuelva a refugiarme en otras camas, entre otros brazos, en otros besos... pero cada persona que pasa por nuestra vida nos deja un pedacito y se lleva otro.

Espero que de verdad hayas sido feliz, espero que vuelvas a serlo.... espero que yo también...

5/7/09

Tu esclava...

Soy tu esclava... te deseo por encima de todas las cosas.

Cada mañana te entregaría mi cuerpo, me dejaría atar las manos a la espalda y amordazar, tras haberme desnudado para tí, de rodillas en el suelo ante tus pies, totalmente depilada, mi cara apoyada en el suelo al igual que mis manos, tu hermana, fusta en mano, mirándome y mis nalgas en alto a una orden tuya...., ... tú decides, yo obedezco tus reglas, ... , estoy en el coche en un camino por el que de cuando en cuando pasa alguien, yo desnuda en la cuneta hasta que llega otro coche del que baja una mujer, no va sola, del coche bajan 2 hombres y otra mujer más.

La mujer viene hacia mí, me hace apoyar las manos en el capó del coche, desnuda como yo estaba, tú detrás, metiendo tus dedos en mi coño que notas ya empapado y mientras ella intenta tomar mi culito con sus dedos.

Has perdido una timba de poker y otra más en la que te habías jugado a tu exclavita y la has perdido así que tienes que entregarme, y lo peor de todo, puedes quedarte a mirar, si lo deseas, lo que hacen conmigo...

Pensé que no podrías, pensé que no soportarías la idea de ver como otros hombres me usan y poseen a su antojo y sin embargo tú permaneces ahí impasible, acariciándote. Las mujeres me han atado boca abajo a una banqueta, estoy medio de rodillas... todos se masturban relamiéndose.... te lanzas frenético, no puedes soportar cómo otros se follan a tu putita....

2/7/09

Vërtigo

Mi doctora me ha recetado un medicamento que según el prospecto se haya en el grupo de "antivertiginosos" y ahora que lo leo me paro a pensar en la cantidad de veces que utilizamos estas palabras: Vértigo, vertiginoso... yo misma diría que soy propensa a relaciones que me producen vértigo aunque por lo general no me gustan los hombres malotes y en primera instancia procuro alejarme o poner barreras contra las personas que desde el principio sé que podrían llegar a causarme estragos pero por otra parte me gusta la adrenalina, me gusta vivir el momento presente, me gusta sentir la felicidad y el extasis. Lo que detesto es sufrir más de lo necesario e imprescindible.

Sufrir un poquito está bien, nos ayuda a crecer y nos impone retos que ponen a prueba nuestra capacidad de salir airosos de ellos e incluso una vez superados alimentan nuestra autoestima y nuestro Ego.

Pero no quiero irme por las ramas. El vértigo es algo que uno siente cuando parece que algo se escapa a su control. Siento vértigo cuando bajo tres tramos seguidos de escaleras en el metro y tengo que ir agarrándome a la barandilla porque siento que me voy a caer. Sentí vértigo en el anfiteatro romano de Verona cuando llegué al cuarto escalón de las gradas y miré a mi alrededor y contemplé la grandeza de aquella construcción que había perdurado durante siglos y siento vértigo si me asomo a un acantilado y veo el barranco bajo mis pies, siguiendo esa línea imaginaria paralela a la verticalidad de mi cuerpo que pasaría rozando desde la punta de mi nariz hasta el fondo del abismo pero no siento vértigo si me subo a un avión a "X" pies de altura o al piso 20 de Torre Europa o al mirador del salón de un edificio sobre la M30.

¿Qué tiene que ver el Vértigo con las fantasías eróticas? ¿Se ha reblandecido Ariadna? Quizá... o quizá no. Desde hace algún tiempo vengo viviendo una historia que me ha dado vértigo, día a día, minuto a minuto, la misma sensación en mi corazón y en mi estómago que dar vueltas en un tiovivo frenético con sus caballitos, sus columpios y sus cochecitos con formas surrealistas y movimiento rotatorio sobre sí mismos y trasladándose alrededor de otro eje y he acabado mareada pero cuando el viaje se acabó, o cuando el revisor de billetes me dijo que había que hacer una pausa técnica... mmmm... yo no quería bajarme, me resistí, la adrenalina me corre por las venas, el recuerdo de cada día, cada vuelta de ese tío vivo, cada gota de sudor compartida y cada suspiro entregado o recibido, cada palabra, cada risa, cada sonrisa, cada llamada, cada silencio, cada abrazo mmmmmm....... no quiero bajarme de este tiovivo aunque quizá sea necesaria alguna parada técnica de cuando en cuando, poner los pies en el suelo y mirarte a los ojos, verme reflejada en ellos, entre tus brazos o tú enredado entre mis piernas, en la bañera con un porrito, dormida en el coche a punto de dislocarme el cuello en una postura imposible, desnudos en mi cama, cenando con velitas y una hora de charla entre plato y plato, los camareros mirándonos con la sonrisa en los labios ... qué cara de tontos los dos... como los amantes de Teruel, pellizcándote el culo mientras metes la pizza en el horno, contándonos nuestras fantasías al oído cuando es imposible estar más cerca, más unidos, más fundidos en uno solo... parando para reírnos cuando a uno de los dos se le va totalmente la pinza y acabamos rozando los límites de lo que nuestra mente considera como "ético y moral..."

No quiero bajarme del tiovivo porque cuando estoy en él estoy viva, me siento viva y sé que si un día tú no estás los recuerdos seguirán ahí y seré feliz sabiendo lo feliz que he llegado a ser y lo feliz que puedo volver a ser de nuevo, porque ya lo fui antes, y que quizá vuelva a ver la felicidad en tus ojos porque la vi una y mil veces, porque quizá soy un poco neurótica a veces pero mi cabecita sigue teniendo los mismos muebles que entonces o quizá esté por tirar alguno viejo, destartalado y desgastado y comprado uno nuevo y más funcional y útil.

El sexo.... he follado muchas veces en mi vida, he compartido camas, sofás, suelos, coches y hasta servicios de discotecas con muchos hombres, incluso alguna mujer. Sé que si mañana no estás, y al día siguiente tampoco, y sales de mi vida y nunca más te vuelvo a ver, seguiré existiendo, puede que con el tiempo incluso vuelva a conocer a alguien y vuelva a ser feliz y vuelva a sentir algo parecido, puede que no, puede que vuelva a enamorarme con la misma intensidad porque no sé hacerlo de otra manera, ni quiero, puede que vuelva a llorar, puede que vuelva a sufrir, puede que esos días se queden para siempre en nuestra memoria o puede que haya un continuará...

La vida me parece tan frenética y loca como ese tiovivo y ahora estoy un poco mareada y necesito bajarme algún rato pero no viviré mi vida viendo como los demás se divierten, gritan, lloran... hoy me siento una mujer nueva, hoy me siento también una niña de nuevo, con gran ilusión por lo que cada día me depare de bonito la vida, con fuerzas, hoy me siento una gata deseando escuchar el timbre de la puerta, húmeda yo, tu corazón late del otro lado, la puerta se cierra, tus brazos se cierran sobre mí, más húmeda aún, siento tu excitación pero tu abrazo no cesa, tus labios buscan los míos, tu mano sujeta mi muslo y lo pasa por detrás de tí haciéndome rodearte con mi pierna, mis uñas se hunden en tu espalda, mis dedos hacen surcos en tus brazos, tu lengua se pasea por mi cuello y ahora tu otra mano sujeta mi otra pierna, no puedo ya apoyar los pies en el suelo, ni falta que hace, me devoras, me quemas, ni siquiera hablamos, las únicas palabras que oigo salir de tu boca, ya cuando me dejas sobre el colchón y mientras terminas de desnudarme sólo tú y yo las sabemos, me sacas los vaqueros y me arrancas el tanga con ellos, te sacas la camisa sin ni siquiera desabrochar, en dos minutos estamos totalmente desnudos y entonces ya sólo hay piel... suspiros, gemidos, sudor y rabia, me posees, me rindo, soy tuya, eres mío, grito, me agarro al edredón, a la sábana, al colchon con las uñas y veo tus ojos clavados en mí, sé que no has venido para esto pero es inevitable y ambos lo sabemos...

Continuará... (o quizá no)

28/6/09

Todo cambia... y todo regresa... como el mar

Es curioso cómo a mi mente van regresando los recuerdos por oleadas… más intensas unas y más livianas las otras. Ahora mismo lo que regresa a mi mente es quizá lo que más echo de menos… Todas aquellas largas horas que a mí sin embargo se me hicieron tan cortas, hablando en el coche, al final del día, después del trabajo, después de haber cenado por ahí, después de cualquier cosa y de nada, simplemente hablar en el coche de cualquier cosa, más amena, más profunda o simplemente por pasar un rato más juntos, por la desgana de tener que separarnos hasta el día siguiente.

El tiempo que pasábamos dando vueltas merodeando por mi barrio, por no aparcar, porque venía alguien detrás, porque acabábamos de volver de vacaciones, porque necesitábamos simplemente hablar, ser nosotros mismos… nuestro pequeño universo.
Luego, empiezo a recordar 3 días furtivos en tu casa, alguna noche o mañana en la mía, una bañera en Pedraza con un cigarrito aliñado y unas velas, follando como locos en una habitación de un club de vacaciones cerca de Biarritz, un paseo por la playa de San Sebastián, un picnic en una habitación de hotel en Madrid o un cine cogidos de la mano…

Puedo seguir mi vida sola, sin duda pero ¿tendré que borrar todos esos recuerdos de mi mente?

¿Meterlos todos en una caja de cartón y guardarlos debajo de la cama por un tiempo?

¿Mantenerlos en mi mente y tratar de ser feliz paseando sobre ellos cada día y pensar en lo feliz que fui?

Todo el mundo tira de filosofía de todo a 100 en estos días: sigue con tu vida, apártate de él, vuelve a tu casa y olvida todo y sigue adelante, busca a otro, no busques… todas esas voces retumban huecas en mi cabeza.

No vivo para que los demás hablen de cómo lo hago, no vivo de la opinión de los demás que sólo me confunde, no quiero escuchar nada, sólo quiero escuchar el ruido del mar, el aire moviendo la persiana del salón, la música que a mí me apetece oír, el rumor del agua y el crujido de la espuma en la bañera, el ruido del lavavajillas o la lavadora y todo lo demás, silencio a mi alrededor.

Estoy bien sola, estoy bien sin crearme expectativas pero supongo que las expectativas son parte del comportamiento humano. Nada es estático, todo cambia y no siempre hacia lo que queremos. Debemos aceptar los cambios que se dan en nuestra vida porque todo cambia y todo se mueve a nuestro alrededor y bien, nos mantenemos a duras penas en la cresta de la ola, en pie… luchamos con todas nuestras fuerzas contra lo que tenemos en contra o nos dejamos caer y arrastrar por la marea para recuperar fuerzas y no malgastarlas.

El mar siempre se lleva todo lo que encuentra a su paso y es capaz de arrastrar pero siempre lo acaba devolviendo a la orilla, agitado, maltrecho, débil y agotado pero no siempre muerto…

Un abrazo enorme... tú ya sabes cómo.
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