16/3/12

Ariadna 2.0: mudar la piel

... como una serpiente, de cuando en cuando la piel que me protege comienza a agrietarse hasta que cae.

No, no tengo la más remota idea de cómo es el proceso por el que una serpiente muda su piel pero durante el último año y especialmente los últimos meses... y más aún las últimas semanas y los últimos días, con cada encuentro, con cada cerveza, con cada amigo, con cada carcajada, con cada lágrima, con cada cena.... finalmente una consistente y más que seca capa de piel ha caído y ahora empieza a regenerarse una nueva.

Y lo he vivido desde varias perspectivas distintas. Desde las lágrimas con amigos que desembocan en risas, las risas que desembocan en lágrimas, la soledad, la pena, la ansiedad, el miedo, la tristeza, la alegría, los momentos en los que pensé "no puedo más" y aquellos de "hoy me como el mundo" ...

Y llega un momento en el que sonríes, al principio forzado (quienes me habéis conocido en persona sabéis que verme sonreír no es nada difícil), luego poco a poco sonríes de verdad y al final, te sale de dentro, te ilumina la cara, percibes un guiño y te acabas riendo a carcajadas. Si es en compañía la cosa mejora bastante y esa es la chispa que propaga muchas veces el fuego incendiario de algunas pasiones que creemos inextinguibles.

Yo no creo en las casualidades, las casualidades no existen, todo ocurre por algún motivo, cada persona que llega, llega justo en el momento en que tiene que llegar y con un propósito. A veces simplemente llegan para lanzarnos ese guiño apenas perceptible que captamos con el rabillo del ojo, justo cuando lo necesitamos.

A veces en la mitad de una cita cuando estamos a punto de terminar una cerveza y buscar cualquier pretexto para seguir con nuestra vida, ese guiño lo cambia todo y luego nos lamentamos de ello durante meses... ¿porqué? ¿Tan difícil es sustituir todo eso que tanto nos ha hecho sufrir por todo lo bueno que nos ha pasado?

Sí, quizá pienses, jo, vaya post para este sitio, si yo lo que quería era leer algo que me ponga cachondo/a (para eso puedes dirigirte a los primeros post de este blog o quizá los próximos, quién sabe?... pero un día tu... sí, tu.... llegarás a este post y leerás justo aquello que necesitabas para sentirte mejor y estaré encantada de haberte servido en ello. ¿Porqué no aquí? Mi intención primordial en este blog es que sea un sitio agradable donde relajarse.

Besos y feliz fin de semana

12/3/12

Ariadna 2.0

Encerrada en una isla, rodeada por sus propias lágrimas, al amanecer, una suave brisa levanta un poco de oleaje y Ariadna dormida en la arena comienza a abrir los ojos.

La espuma acaricia su piel quemada por el sol, los ojos le escuecen, pero una sonrisa acude a sus labios.

Me incorporo y miro la inmensidad del mar a mi alrededor, calmado, casi como un espejo refleja la luz del sol en todo su esplendor y me siento deslumbrada pero a la vez poderosa.

Tengo un hilo mágico y dorado y he decidido darle nuevos usos... Todo lo que hasta ahora no funcionó debe transformarse.

¿Te atreves a perderte en el laberinto? ¿Confías en mí?

18/6/11

Estate quieta....


... Y me pregunto porqué es tan difícil no pensar, poner la mente en blanco, tirar del freno de mano de mis neuronas y escuchar el chirrido de goznes de pensamientos que vienen y van en un ensordecedor zumbido cual abejas furiosas en un panal.

Una vez me dijeron, piensa en un folio en blanco.... ¡¿un folio?! imposible, en apenas unos minutos estaría lleno ya de borratajos, colores, pensamientos, la lista de la compra, el lunes toca médico, el jueves es fiesta, fulanito no me llamó ayer ni antes de ayer, ¿acaso ya no piensa nunca en mí?

No, un folio en blanco no sirve, necesito algo más grande, ¿una pared quizá? ¿el cielo entero? un avión imaginario trazando carreteras blancas en un cielo manso y azul de verano.... cierra los ojos pequeña, olvídalo todo, todo se acaba solucionando sólo. Es sólo una época complicada pero mejor plantearlo de otro modo, sólo un reto, nueva casa, nuevo trabajo, nueva vida, gente nueva, deja abierta la ventana para que entre aire fresco.

Me asomo y veo el mismo paisaje de siempre, tan feo como siempre y sin embargo a veces hasta me parece hermoso. Se oye a los pájaros desde por la mañana, ya no les asusta el ruido de los coches, se han adaptado a la ciudad, se han adueñado de ella.

Cierra los ojos pequeña, piensa en una isla blanca en el Mediterráneo, nada mejor que cerrar los ojos para recorrer aquellas fantasías aún por realizar, aquellos sueños por cumplir, aquel amor que nunca cuajó, aquel que te inundó, aquellos dedos recorriendo tu barbilla, aquella lengua traviesa y esa mirada de bicho maquinando la próxima trastada, los besos que negaste, los que esquivaste, los que lanzaste al aire y se dispersaron al chocar contra una farola y jamás lograron, ni tan siquiera una pequeña partícula, alcanzar su destino, los que robaste..., los que ofreciste, los que regalaste e incluso aquellos que casi impusiste.

Tan seria ella, tan formal, tan distante, esconde su alma de niña, sus muñecas despeinadas, los libros devorados, el parque, las disputas infantiles, .... Ya no somos amigas, mañana quizá lo seamos de nuevo.

Imposible parar, imposible no pensar, imposible no soñar, no recordar, cuando el miedo amenaza con paralizar coges carrerilla y lo embistes antes de que el tornado coja fuerza suficiente para arrastrarte y si lo consigue te fundes en él, te dejas llevar, te amoldas a su furia hasta que finalmente te deposita suavemente sobre la arena. Sabes que es la única manera...

No puedo parar... ya no importa. Ya no quiero hacerlo...

16/4/11

Una de química.... (esa flor rara)

Definitivamente después de años creo que al fin me caí del guindo. Peso poco y el guindo era resistente pero al final la rama en la que me estaba columpiando se ha roto. Ya se sabe, tanto va el cántaro a la fuente.... al final poco a poco voy desenmarañando la madeja y teniendo cada vez más claro lo que quiero.

En fin que la otra vez era física y química pero esta vez con menos divagaciones pseudo-científicas y un tono algo más ligero nos centraremos en la química y es que en una página como esta en la que no se venden motos ni se queda para ir al parque de atracciones (aunque pudiera ser, ¿porqué no? incluso como excelente metáfora) cada uno está para lo que está pero entras y te encuentras 75 fotos de pollas en primera plana.... pues el objetivo parece que es obvio.

Antes lo llamaba expo-polla, ahora mismo encontraba divertido llamarlo polla-mercado. En fin, supongo que los hombres veréis coños.... no negaré que pueda ser interesante saber -en un hipotético caso de que así sucediera- lo que te vas a llevar a casa más contenta que una niña con zapatos nuevos, antes de quitarle el envoltorio pero a veces habría que dejar un poquito de espacio a la imaginación, ¿no?

El caso es que hay ciertos aspectos que una foto, por buena, en 3d y con todas las florituras y detalles posibles no puede mostrarnos y es la química que encontraremos con la persona que se esconde tras la foto, ¿compatibilidad de caracteres? Tal vez, para que alguien nos atraiga sexualmente no es absolutamente imprescindible ¿de feromonas? ¿una voz agradable y sugerente que accione ciertos resortes en nosotros? un "ese algo especial" que a veces encontramos en alguien y que nos atrae y excita irremediablemente? eso es la química y es imposible forzarlo, difícil evitarlo y absolutamente delicioso disfrutarlo.

¿Porqué a veces alguien que nos parecía atractivo en fotos, o hablando al teléfono luego nos deja fríos en persona? Porque falla la química. ¿Porqué algunas personas son realmente poco o nada convenientes para nosotros y sin embargo nos dejan totalmente K.O. y con ese remusguillo en el estómago de "quiero más"? nuevamente, porque NO falla la química sino más bien hay un exceso de ella.

Y no deberíamos ofendernos si ese alguien que nos gusta nos rechaza, quizá tú sientas la química pero la otra persona no, o no la siente como tú desearías, o simplemente está buscando otra cosa.

Han pasado por mi vida concretamente 4 personas que han dejado una huella especial en este aspecto, con las que luego deseaba repetir, y repetir, y repetir. Por supuesto era mutuo, sino no hubiera tenido gracia. Podría llegar a considerarse enfermizo, insano, pero da igual. Es como "no puedo resistirme, mi cabeza me dice que no me convienes pero mi cuerpo tiene una opinión diferente".

La cuestión es que aunque sea enfermizo a mí me hacía sentir más viva que nunca, con más ganas de todo, de levantarme por la mañana (que mira que me cuesta) de trabajar, de hacer mil cosas... Habéis oído hablar de las reuniones de adictos al sexo, ¿verdad? Pues yo no soy adicta al sexo en general (bueno, quizá conmigo misma) sino en ocasiones al sexo con determinada persona, y puede ser un hábito tan difícil de abandonar como dejar de fumar pero es una adicción tan dulce.... sobre todo el momento en el que alcanzas tu objeto de deseo y lo saboreas.

Por eso cuando tengo un encuentro agradable con alguien... bien, está bien pero no es esa danza de agentes químicos que nuestro cuerpo lanza a nuestro cerebro y a la pituitaria de la otra persona. Cuando has probado el mejor bombón del mundo....

¡Y Cómo deseo volver a encontrar algo así! Quien lo haya sentido al menos alguna vez con alguien, sabe de qué hablo y quien no.... bueno, el puenting como emoción intensa también sirve, pero es muchísimo más costoso, requiere más preparación, eso sí, es mucho más accesible y no necesitas encontrar un/a compañer@.

Feliz noche de sábado.

25/3/11

El movimiento se demuestra andando....


.... o corriendo, o volando, o haciendo cualquier cosa diferente de permanecer estático.

Aunque soy una persona tranquila hay algo en mí que siempre me mueve al cambio y tengo la intuición cada vez más certera de que cambios habrá en mi vida, en breve, importantes, drásticos y.... esperemos, positivos.

Es inútil pretender que mi vida sea un estanque plácido de paz y si así fuera me moriría de aburrimiento.

¿Y si el movimiento se demuestra andando.... cómo se realizan los cambios? Iniciándolos, sin duda, planificándolos, con cierto margen de error, y ejecutándolos.

Es curioso porque siempre busco paz en mi interior, y nunca la encuentro, vaya donde vaya siempre acabo sintiendo que doy vueltas en círculo, en espiral.... será el dichoso laberinto?

Soy tranquila pero no paro quieta ni cuando duermo.... o eso dice mi edredón por las mañanas y quienes han compartido mi cama, o la suya conmigo.

Hoy alguien que me conoce desde hace muchos años me dijo que sigo siendo la misma.... que no he cambiado. Curiosa la percepción de cada uno sobre la realidad. Los próximos dos meses los dedicaré a estudiar, a buscar... perdón, encontrar un buen trabajo.... hay que proyectar pensamientos positivos.

¿Realmente sigo siendo la misma? Y yo que tenía la impresión de que mi vida está patas arriba.... no sé, quizá siempre fue así. Quizá siempre será así... mi vida ordenada.... eso sí es una utopía (que no pienso hacer realidad, no tengo el menor interés, de hecho).

No sé, quizá cuando acabe los exámenes de junio tenga otra visión sobre estas cosas, quizá mi vida se haya ordenado sola, por mucho que yo me empeñe en desordenarla.

En junio hablamos.... y sino para septiembre! :)

2/3/11

Física y química

No, no es una serie de televisión, que por cierto.... bueno, no no, me reservo mi opinión. Este post no va por ahí y después de tanto tiempo sin publicar unas líneas... (hoy me voy a quedar a gusto)

Y el título.... sí, pues veréis, hace poco he vuelto a estudiar, ya no recordaba ni lo que era eso tras 10 años sin coger un libro (de texto) y mira tú, resulta que me entero que uno de los famosos neurotransmisores, la dopamina (junto con la serotonina pero esa se encarga de otras cosas de las que hoy no pienso hablar) es la responsable, sobre todo a niveles un pelín, o muy altos, de que algunas personas como yo (tampoco he dicho que mis niveles sean más o menos altos pero hice mi propia asociación de ideas, la verdad es que no tengo ni idea de como andan mis neurotransmisores, y casi prefiero no saberlo) en fin, que me pierdo. Espero que no busques un relato erótico porque me temo que la cosa no va por ahí hoy pero quien sabe como acabará esto.

A ver, volvamos a nuestra dopamina que tiene muchas funciones pero una de ellas está relacionada con personas con tendencias adictivas (¿has leído mi post sobre las adicciones?) y con personas llamadas "buscadoras de sensaciones". Qué cosas...

Hoy abrí una galleta de la suerte en FB y me dijo que porqué no probaba algo nuevo.... ¿yo? ¿Probar algo nuevo? lo raro es que haya alguna semana en que no lo haga. Lo curioso, afortunadamente para mi, es que no haya pasado de los canutos jamás porque a mi la coca no me va, ni las pastillejas ni nada similar, ni las he probado nunca ni quiero.... Tu dame un canutito y una cerve y yo me voy a dormir más feliz que el chispas.

Y entonces... ¿Todo se reduce a esto? ¿Estoy quizá condicionada por la química a salirme de la norma como algo habitual, como algo sin lo que no puedo vivir de vez en cuando? ¿A buscar siempre sensaciones, vivencias nuevas? ¿Quizá me aburro de ser siempre la misma por una diminuta partícula dentro de mi cerebro? No, aclaremos, no me aburro de ser siempre la misma, estoy encantada, francamente, la mayor parte del tiempo de ser quien soy pero sinceramente.... cuando alguien hace las maletas y se va a África en busca de aventuras... ¿Qué pretende encontrar en medio del desierto? El desierto da paz aunque lo más parecido que conozco son las dunas de Maspalomas, perdone usté mi ignorancia.

Una gata callejera como yo acaba encontrando lugares igual de interesantes a la vuelta de la esquina y no es que no haya viajado pero el Jet Lag me da pavor. Y si, si, sé que me criticarás, no has viajado, no has visto mundo, eres una inculta. Pues mireusté..... algo sí he viajado y probablemente sea más abierta de mente que muchas personas que hayan dado la vuelta al mundo en viajes organizados y circuitos donde no te dejan salir a ver el mundo real por si te cambian por un camello o un narco te secuestra pero a todo hay quien gane y a mi me encanta escuchar historias de quien realmente es aventurero y sabe contarlo y de paso me ahorro unos cuantos problemas que bastantes tengo ya.

Una vez hice un viaje organizado y afortunadamente no contraté pensión completa porque al segundo día ya me salía el lomo de sajonia por las orejas y las piedras ni te cuento por donde pero no.... me desvío, vuelvo a la física y a la química.

¿En qué consiste esto del sexo? Científicamente no es otra cosa que un amasijo de piernas, brazos, sudores, hormonas, fluídos y neurotransmisores. ¿Sabeis que el chocolate libera en nuestro cerebro las mismas sustancias -o parecidas-? ¿Sabéis que los centros de placer en el cerebro están muy próximos a las zonas asociadas al aprendizaje? Sí, y quizá ahora podréis sacar vuestras propias conclusiones. Aprender algo que te gusta es mucho más sencillo que algo que no. De aquí podríamos pensar, por ejemplo.... si es más fácil aprender algo que nos gusta, de donde viene aquella frase de "la letra con sangre entra"? Nunca la habéis oído, verdad? Seguro que sí pero vuelvo a salirme por la tangente y es que empiezo a ser consciente de que este post es un amasijo de divagaciones, hormonas, fluídos.... y no voy a enfadarme si no consigues llegar al final, yo misma estoy a punto de dormirme, como terapia para el insomnio viene de perlas, eso sí.

Y vale, hemos hablado de la química pero, ¿y la física? No sé tú, querido lector, yo cada vez que follo con alguien la física sale por todos los costados, mantener algunas posturas simplemente desafía la ley de la gravedad. ¿Como es posible que tardaran tantos millones de años en descubrirla? ¿Acaso Newton no follaba? Porque hasta la simple postura del misionero a veces requiere cierto equilibrio. No sé, quizá lo de la manzanita fue una simple tapadera para que no le quemaran por hereje. Anda ya... no me digas que nunca lo habías pensado.

En fin, no sé si tu te habrás dormido ya pero yo estoy a puntito.... aunque creo que voy a hacer algún experimento antes, lo mismo hago un descubrimiento nuevo y me llevo el premio Nobel.

Muchos abrazos y hasta mi próximo ataque de insomnio.

PD. El objeto de este post básicamente ha sido (auto)desahogo personal -valga la "rebuznancia"- pero si te has pasado un buen rato y te has reído tanto como yo, me alegro mucho por tí.

3/7/10

El calor de la luz del sol

Tengo un colocón tremendo pero siento que he conectado conmigo misma, con aquello que llaman subconsciente y las ideas parece que empiezan a ordenarse y un cenicero lleno de restos de cigarrillos de liar a mi lado me recuerda que soy adicta a las adicciones.

Hoy deseo estar a solas conmigo misma, hoy deseo disfrutar de mí, poner mis sentidos a mil, prepararme para volver a levantarme con más fuerza que nunca, sin vacilaciones, sin temores, sin mirar atrás ni por un segundo para mirar lo que dejo.

Si de algo me han de servir estos últimos meses es para hacerme más fuerte, me he caído al fondo del pozo y la torta ha sido tremenda pero al final sabía que podría soportarla, me sacudo el polvo de los brazos y esta camiseta que he llevado puesta en todas mis horas de soledad no disfrutadas porque las que se disfrutan son las que nos ayudan a coger fuerzas para empezar a buscar una estrategia, los bloques más salientes en los que apoyar manos y pies para darme impulso, ya se empieza a ver el final, penetra un rayo de luz intensa y me dice que la salida está cada vez más cerca, otros dos pasos más, paciencia, ya casi alcanzas el borde… sabes que al final la luz del sol te acariciará, podrás tenderte en la pradera a recuperarte entre las flores que crecen silvestres a tu alrededor…. Todo ha sido una pesadilla, probablemente ni siquiera ha sido real, como si hubieras sufrido un coma durante todos estos meses y todo lo ocurrido durante ellos hubiera sido irreal. A partir de ahora vuelvo a nacer, a disfrutar, a vivir….

24/5/10

Tu piel, mi piel, nuestra piel....

... nuestro olor, nuestras feromonas, esa sensibilidad exquisita cuando clavo mis colmillos en tu hombro, cuando siento tus manos sobre mi ombligo, sujetando mi muslo, mis pies rodeando tu cuello, tus brazos sosteniendo mis caderas, tus labios cálidos sobre los míos, tu aliento en mi nuca y ese tirón de pelo, suave y firme, y esa humedad al final de mi columna, tu aliento de nuevo...

¿Alguna vez alguien logrará volver a hacerme sentir igual? Eso espero, sino estoy perdida.

LAS AMISTADES EFÍMERAS

Hoy quiero compartir con quien me lea un pensamiento que siempre arrastré, toda mi vida.

A veces, todos, la mayoría de nosotros, nos dejamos llevar por una necesidad de afecto, de aceptación, de cariño, y consideramos a la primera persona que llega a nuestro lado como un amigo. Quizá exagero diciendo la primera persona que llega a nuestro lado, quizá debiera decir alguien a quien acabamos de conocer y con quien congeniamos y nos dice de buenas a primeras, al primer o segundo café que quiere ser nuestro amigo.

¿Qué significa exactamente ser un amigo?¿Qué significa para ti? Quizá mi concepto de la amistad esté distorsionado, quizá espero demasiado de los demás, quizá sigo siendo una ilusa que mantiene ese concepto de la amistad de los años de nuestra infancia o quizá a veces soy demasiado individualista y me siento sola rodeada de gente o puede que sean ciertas alguna, varias o todas las afirmaciones anteriores.

Qué es ser un amigo cuando tienes ya 30, 35, 40 años o cuántos sean y todas tus amistades de infancia y juventud ya tienen su vida, su pareja, se han casado, tienen hijos, ya no tienen tanto tiempo para ti o resulta que empiezan a separarse y surge la soledad de nuevo y utilizamos la palabra amistad tan a la ligera...

Hay dos frases que me encantan, la una dice que los amigos son desconocidos que nunca nos han presentado pero hay otra que yo añadiría como coletilla... "hasta que no se demuestre lo contrario". Ahora me acuerdo de aquella escena de "El Padrino". "Quizá nunca te necesite pero quiero saber que el día que te necesite podré contar contigo".

Hay personas embaucadoras, personas encantadoras, personas que sencillamente tienen un concepto de la amistad muy diferente del nuestro, personas manipuladoras, personas sensibles, personas cínicas, personas rencorosas.... ¿cuántos más adjetivos podría añadir? Hay personas que jamás prometen nada, pero sabes que siempre estarán ahí aun cuando jamás te dirían que te aprecian.

Mi amigo es alguien que está ahí cuando estoy alegre y cenamos y charlamos y nos reímos y vamos al cine o vemos una película en casa pero quizá espero demasiado cuando pienso o espero que también esté ahí cuando estoy triste, cuando necesito un abrazo, cuando tengo ganas de llorar por nada y espero que aunque ese día no le apetezca tanto realmente pueda acudir a mi lado? ¿Es esto pedir demasiado?

Claro, luego a veces nos aprovechamos un poco, a veces nuestra necesidad de cariño aumenta durante una temporada en la que estamos más bajos de moral y a veces incluso corremos el riesgo de acostumbrarnos a que nos mimen ¡menudo delito!

Yo no pretendo tener a alguien siempre pegado a mi espalda porque además, por lo general me agobia ni me gusta la idea de ser siempre la típica amiga plasta que siempre llama a alguien llorando para contarle sus penas y si ese no contesta llamo al siguiente hasta agotar todas las posibilidades porque quizá durante mucho tiempo me comí mis propias lágrimas y las de los demás y no me gusta que me vean llorar, y me gusta poner la música a todo trapo cuando tengo ganas para que nadie me oiga y poner una sonrisa de oreja a oreja aunque sea fingida cuando salgo a la calle, quizá peco de no recurrir a mis amigos cuando estoy mal y se molestan conmigo por no contar con ellos, quizá es cierto que soy demasiado individualista y que me acostumbré tanto a lamerme las heridas yo sola que no sé contar con nadie para que me ayude....

Pero en los últimos meses he pasado una mala temporada emocional y me he dado cuenta de una cosa: las palabras se las lleva el viento, ya me da igual quien me diga "Soy tu amigo", lo que de verdad me importa y a quien de verdad consideraré mi amigo será a aquel que de verdad sea capaz de hacer un huequecito si alguna vez tengo el valor de llamarle.

Quizá estoy equivocada en muchas cosas, quizá espero demasiado, quizá soy muy sensible y por supuesto no soy perfecta pero como dicen por ahí... "Hechos son amores.... y no buenas razones".

Buen comienzo de semana.

22/5/10

Sexo y otros delirios....

Hace unos cuantos meses metí por casualidad a un hombre en mi cama y desde ese día se convirtió en adicción.

Ni el tabaco, ni el chocolate ni ningún otro sucedáneo han podido con él, mi mente empezó a vagar por otros caminos y al final se perdió y se pasó meses buscándose a sí misma.

¿Qué demonios tenía ese hombre, ese trozo de carne que me abrazaba y suspiraba en mi oído si yo ya había pasado por mil camas y jamás nadie me había sorbido el seso de aquella manera?

Quizá su olor, quizá esas feromonas de las que hablan los científicos, quizá las emociones que me hizo sentir, quizá el rechazo, quizá....

Hoy vuelvo a levantarme y mirar al frente con orgullo, con la frente bien alta... y jamás volverá a cruzarse en mi camino alguien capaz de hundirme a este punto, de hacerme mirar al frente con tristeza pero aún lo deseo, lo odio, lo ansío, lo detesto...

Emociones humanas al fin y al cabo, emociones que nos hacen sentir vivos.

Un millón de besos y un abrazo de esos que te hacen crujir las costillas, ese abrazo que necesito más que el aire que respiro y mi soledad que a veces busco porque necesito sentirme sola o porque prefiero estar sola a estar rodeada de personas que en determinado momento me estorban....

15/2/10

Amigos, amantes y residentes en Madrid

Prosiguiendo con la misma introducción que en el post anterior, de todas las personas, 90% hombres, a los que he conocido hasta el momento en internet, he escuchado muchas, pero muchas veces la siguiente afirmación: "la mayoría de las mujeres quieren una relación, una pareja, un compromiso y te lo plantan antes siquiera de quedar para un café".

Bien, en ocasiones quizá sea antes de tomar un café, durante el primer café mismo justo en el momento en el que él planea una retirada -del tipo huída- o quizá dos o tres citas más tarde, parece incluso que las más prudentes se esperan algunas más.

Luego hay otro grupo de hombres tremendamente confundidos, o confusos porque ambos términos pueden ser válidos, que precisamente buscan una relación en lugares de internet poco apropiados para ello y casualmente sólo dan con mujeres que no quieren comprometerse a nada.

En mi opinión, creo que todos, hombres y mujeres, estamos un tanto descolocados hoy en día en cuanto a relaciones personales, sean amistosas, sexuales o "parejiles".

Muchos hombres dudan en invitarte a una copa o abrirte la puerta del coche por temor a que se les considere "chapados a la antigua" o que una mujer pueda pensar que porque nos inviten a una copa o varias estén comprando con ellas un rato de placer.

Otros piensan que la prostitución sigue existiendo precisamente por eso, porque "los hombres son hombres" (adviértanse las comillas) "y necesitan sexo" (siguen las comillas, como si las mujeres siguiéramos siendo muñecas sin necesidades en ese aspecto, única y exclusivamente para su disfrute personal) y que a veces compensa pagar directamente por algo que deseas y luego te vas sin más compromiso emocional y sale más rentable que invitarnos a cenar y a dos copas sin la certeza de que luego sucederá o no. No lo critico aunque me parece un planteamiento prehistórico y tan rudimentario como la primera rueda inventada.

Realmente las mujeres no tenemos necesidades sexuales desde ese punto de vista? Y si una mujer las tiene, ¿está teniendo un comportamiento masculino? o podemos plantearlo desde el siguiente punto de vista:

Un buen amigo y también ex-pareja de larga duración me contaba el otro día que las supuestas "leyes" en las relaciones siguen en vigor, que los hombres siguen teniendo la necesidad de perseguir a sus presas (mujeres) y las mujeres tenemos únicamente la opción de elegir con quien queremos mantener relaciones y mantener la tensión sexual hasta al menos la tercera o cuarta cita es obligatorio ya que por el contrario, el macho (pleistocénico) pierde el interés y sólo nos verá como un objeto de deseo sexual poco apetecible para nada más. Es curioso que estas palabras vinieran de una persona con la que me acosté en la segunda cita, auto-invitándome a su casa y con quien posteriormente conviví durante tres años pero sin duda, si seguimos creyendo en estas leyes se perpetuarán para siempre, valga la redundancia.

Y aquí es donde incluyo el título de este blog, amigos, amantes y residentes en Madrid pues eso es lo que yo deseo ahora mismo, sin más. No quiero una relación, o quizá no la quiera hasta que aparezca ese "alguien" cuya presencia ciegue con gran resplandor y fuegos artificiales al mismísimo sol, cosa que dudo que ocurra en la realidad porque con cierto grado de madurez, una persona que nos ciegue así a primera vista es tan peligroso como pueda ser un mechero al lado de una gasolinera.

¿Realmente no puede existir una amistad entre hombres y mujeres sin necesidad de nada más, sin que exista tensión sexual de por medio o deseos por una de las dos partes, no expresados abiertamente, de tener algo más?¿Realmente se puede ser amigos y amantes sin romper ese delicado equilibrio entre lo que desea uno y lo que desea la otra (u otro)?

Os dejo con estas preguntas y me gustaría recibir tantos comentarios como tengáis a bien expresar porque yo sí he tenido este tipo de relaciones durante años sin que mediara el más mínimo deseo, al menos por mi parte, de establecer una pareja estable.

Feliz lunes...

7/2/10

Bebés de treinta y muchos años

En los últimos, aproximadamente, 8 años he conocido a muchos, pero muchos muchos hombres por varios medios internáuticos y me he encontrado tantas personalidades y situaciones diferentes como sujetos.

Algunos de ellos han llegado a significar realmente algo importante para mí o se han convertido en buenos amigos, de algunos preferiría olvidarme o sencillamente lo hice tan rápido como lo que dura un adiós sin mayor trascendencia.

Hay hombres jóvenes con una gran personalidad y madurez pero lo que me he encontrado demasiado habitualmente son niños egocéntricos y vanidosos a una edad en la que eso ya no queda bien.

Una amiga me contaba hace poco, lo ridículo que resulta ver a un tío de 40 o 45 años embutido en una camisa de una talla menor de lo que correspondía intentando ligar con chicas 15 años más jóvenes. El resultado, justo aquello de lo que una chica o mujer joven con más de dos dedos de frente huiría despavorida: un baboso.

Pero en mi experiencia va mucho más allá, reconozco que yo tengo mis reminiscencias infantiles también y que soy tremendamente mimosa y eso a veces me lleva a adoptar voz de niña, que me gusta hacer el ganso, reírme y hacer reír a los demás entre otros rasgos de mi personalidad pero para mí la madurez es saber respetar a los demás, y eso implica cierta formalidad al adoptar compromisos tan sencillos como no faltar reiteradamente a citas, avisar a la otra persona si no voy a estar disponible o saber estar ahí para mis amigos cuando me he comprometido a ello, ¿eso no era lo que antiguamente consideraban "honor"?

Por el contrario, me he encontrado hordas de hombres que a sus treinta y muchos son incapaces de mantener su palabra en lo más básico, ofreciendo algo que de antemano saben que no podrán mantener y escapando luego a los compromisos adquiridos y en ocasiones su comportamiento ha sido tan sutil, o mi inocencia, o estupidez, porque no sé como llamarla, tal, que me he ido tragando mentira tras mentira, creyendo que eran tales sin darme cuenta que, sencillamente, siguen dependiendo del chupete, de su madre, o incluso de su última pareja.

Algunas personas los llaman "calzonazos", hombres incapaces de comprometerse con nada aunque juegan con la vana ilusión y se la creen ellos mismos de querer estar ahí, de querer ser tu mejor amigo ¿para que? ¿Para meterse entre tus bragas?

Joder, ¿en qué punto del cuento se perdieron? estoy segura absolutamente que eso podría ser necesario hace 20 años o quizá en la generación de mis padres pero ¿realmente lo es ahora?

Si hay alguna mujer inteligente leyéndome por ahí que considere necesario que le cuenten cuentos para no dormir o mentiras descaradas que tarde o temprano, generalmente más temprano que tarde se descubren por sí solas, para llevárselas a la cama, por dios, que se haga oír porque yo esa actitud no la soporto, no soporto que me intenten colar mentiras sin ningún fundamento o se comprometan a algo que de antemano saben que no quieren o pueden cumplir por un rato de sexo y menos aún cuando saben que valoro ese rato por sí mismo y sin necesidad de más artificio, cuando menos algún mensajito tierno pero un mensajito tierno no tiene porqué significar una mentira. ¿Qué tal un "buenas noches tesoro"... sin más?

Por otra parte, de repente, cuando llevan hablándote de una relación que saben que nunca sucederá y que de hecho ni tú ya quieres siquiera, en este caso particular, yo misma, cuando te fallan una y otra y otra y otra vez y ya no sabes si realmente el tipo es idiota o no tiene fondo de ningún tipo, cuando sigue insistiendo en ser tu amigo, en estar ahí, cuando pide disculpas banales por haberte fallado, cuando te cuenta milongas y te trata como a una niña, llega un día de repente y te suelta que le demandas demasiado. Aquí es donde ya me parto el pecho (de risa) ¿en qué planeta creeis que vivimos? mejor aún, ¿en qué planeta vivís vosotros?

Yo me crié en un colegio sólo de niñas, ya no recuerdo ni lo que nos contaban las monjas y salí de allí a los 13 años sin pena ni gloria pero que yo recuerde no había ninguna clase en la que nos enseñaran a "dar la vuelta a la tortilla" y culpar al otro de nuestros propios errores, yo creo que más bien nos enseñaban a sentirnos culpables, quizá lo de dar la vuelta a la tortilla era asignatura obligatoria en los colegios de niños porque me lo he encontrado muchas veces en muchos de ellos. Lo que más gracia me hace es cuando oyes, como ejemplo ilustrativo y tan real como la vida misma: "yo no soy impotente, eres tú quien no sabe cómo excitarme", o algo mucho más sencillo y habitual: "Yo no te he mentido, eres tú quien ha entendido mal o me ha malinterpretado".

Luego lo curioso, lo más curioso de todo es que como amigos, siempre y cuando no exista sexo de por medio, son los mejores y más leales, ¿porqué cambia todo tanto cuando surge la chispa de la atracción?

Si un hombre no ha madurado a los 40 años, si no es capaz de afrontar sus compromisos, los que él mismo se crea sin una soga al cuello, si no es capaz de respetar a los demás y pensar un poco en el resto del universo (todo lo que hay medio metro más allá de su propio ombligo)... ¿será capaz de madurar algún día?

Siempre he dicho que cuando uno está mal debe mirar en su interior y tomarse su tiempo para recuperarse, pero mandar un mensaje del tipo "Tranquila, dame unos minutos" y desaparecer tres días no me parece muy respetuoso como para que luego me digan que soy demasiado demandante.

Que tengáis feliz domingo, o el día que sea en el que leáis esto.

2/1/10

Cebollas y Matrioskas...

Trescientas sesenta y cinco hojas más, el 2009 ha caído y estrenamos el 2010 y yo he celebrado también en estos días haber arrancado otras tantas hojas de mi calendario, ya tengo uno más, este año suman 32 y siempre me pasa igual, siempre siento que este año será mejor aún que el anterior y por lo general suele ser así porque incluso en los momentos más bajos siempre siento que estoy y estaré mejor de lo que he estado.

He pasado olímpicamente de las uvas, he celebrado una especie de cumpleaños gitano de día y medio, ha sido diferente, bonito, me he sentido feliz y toca mirar hacia delante, pedir deseos y esforzarse por que se hagan realidad.

Ayer, preparaba la comida en mi casa, se me fue la mano con la guindilla pero estaba rico, me encanta cocinar para otros y ver la cara que ponen cuando lo prueban, copa de vino en mano y mientras cortaba una cebolla morada, mis favoritas, veía todas esas capas superpuestas una sobre otra, perfectamente diferenciadas y tan pegaditas entre sí, tan unidas y me pregunto, ¿realmente no estamos las personas también compuestas por muchas capas superpuestas?

No, no me refiero al plano fisiológico sino al espiritual, al emocional... Veamos, cuando conocemos a alguien vamos, a medida que intimamos más y más, retirando cada una de esas capas pero ¿llegamos alguna vez realmente a la más profunda de todas?

Es como cuando vemos una de esas muñequitas rusas de madera y las cogemos en nuestras manos, desmontamos la primera y hay otra exactamente igual debajo, como las capas de las cebollas pero un poco más pequeña y luego otra más, y otra.... y hay personas que nos provocan un deseo irrefrenable de conocer la siguiente capa y otra más hasta llegar a lo más profundo igual que hay otras personas con las que nos basta quedarnos en la segunda o tercera...

¿Estoy divagando? Quizá un poco pero todos los años por estas fechas pienso con orgullo que algún día hace muchos años una monja estúpida les dijo a mis padres que no llegaría ni a 5º de E.G.B. y aquí estoy, y me considero una persona inteligente y muy válida y me queda mucha guerra por dar y en realidad, la primera persona a la que debería, la primera persona a la que deseo ir conociendo más profundamente, capa por capa, hasta llegar al núcleo, es a mí misma. La persona a la que más deberíamos amar, de corazón y con sinceridad en todo el mundo es a nosotros mismos. ¿Porqué no? ¿realmente esta clase de "egoísmo" es tan mala como nos la pintan?

¿Qué mecanismo hace que cada persona de este mundo seamos como somos?¿Que sintamos como sentimos? ¿Que las experiencias, vivencias, razones, tropezones, alegrías, tristezas, pérdidas nos convierten en lo que vamos siendo, año tras año, mes tras mes, semana tras semana y así hasta cada minuto de nuestra existencia? Ahora rozo lo metafísico y es que un amigo me dijo que valoraba la vida en años en lugar de días, momentos, instantes y opino que tiene razón.

El año pasado no fue demasiado bueno en general pero lo cierto es que tuvo momentos malos y unos cuantos momentos realmente muy felices, divertidos, memorables con los que deseo quedarme y a los que acudir cuando me invade la tristeza y el resto, a la papelera de reciclaje como cuando borramos un archivo del disco duro de nuestro ordenador.

Este 2010, aunque siga agrupando mis momentos en franjas de 365 días, quizá porque para bien o para mal fui a nacer el último día del año del calendario gregoriano, espero llenarlo de muchos momentos felices que meter en esa cajita que se llama memoria para que cuando me sienta triste pueda abrirla y sacarlos todos y sonreír.

Muy feliz 2010 y como me dijo un amigo el otro día en un mensaje cumpleañero.... no sueñes tu vida... VIVE TUS SUEÑOS!!!!

12/10/09

Puzles incompletos

Ayer leí en un blog que me recomendó un amigo, un post sobre puzles, y en él hablaba, o eso entendí, del gran puzle que es la vida de cada uno, de comenzar por las esquinas y crear el marco como base y cimientos de nuestra vida.

Bien, no pretendo plagiar su idea porque el contenido de este post, creo, irá por otros derroteros, pero yo he tenido entre mis manos, en los últimos meses, un puzle del que no tenía todas las piezas, faltaban unas cuantas y quedaban demasiados huecos vacíos, los cuales debía rellenar con imaginación, con cierta confianza de encontrar algún día esas piezas ausentes, sabía que algunas de ellas no aparecerían nunca, quizá mi puzle era en realidad el puzle de otra persona y, ¿qué hago yo intentando completar el puzle de otra persona?

Intentando imaginar cómo son las piezas que faltan, haciéndolo y deshaciéndolo como el traje de novia de Penélope, sintiendo que las únicas piezas que encajan son aquellas que son mías y tan propias, piezas de las que yo únicamente conozco la forma y el color y el dibujo que conforman pero no acaban de encajar con la totalidad.

Pensando, ilusoriamente que algún día encontraría esas piezas ausentes y completaría el puzle y vería finalmente el dibujo que compone seguía, un día tras otro, colocando, girando piezas, sacándolas de nuevo, obcecada en encontrarles un hueco apropiado, su hueco.

Ahora siento que es hora, quizá, de desbaratarlo del todo, por ahora prefiero que quede muy oculto, en el fondo del armario, intentar no recordar por un tiempo los dibujos y colores que logré llegar a encajar.

Éste no es el puzle de mi vida, con el tiempo espero poder entender que sólo fue un pequeño puzle que me regalaron e intenté montar pero faltaban piezas que no puedo pintar y recortar en cartón según mi imaginación e ilusiones porque nunca acabarían de encajar y además, a mí, los trabajos manuales no se me daban bien en el colegio. Guardaré todas las piezas de las que dispongo en su caja y la colocaré en lo alto del armario como aquellas cosas que guardamos por si algún día nos apetece destapar la caja de Pandora y rebuscar en los recuerdos.

Pero ¡cuántas horas he dedicado a montar este puzle! ¿han sido horas perdidas?

¡Cuántos quebraderos de cabeza me ha provocado!

¡Cuánta ilusión he puesto en intentar terminarlo algún día y ver la imagen completa! ¿y qué?

¿Acaso la imagen completa me hubiera reportado alguna satisfacción?

En las relaciones humanas, los puzles nunca se terminan, siempre quedan piezas por poner, quizá es que realmente llegué a terminar este puzle aunque no haya quedado perfecto y el problema sea que la imagen final que resultó no fuera la esperada. Quizá demasiado caótica.

¿Y si algún día me da por volver a sacar la caja y volver a intentarlo?

O si lo dejara caer en el olvido y buscara otro puzle… Estos puzles, en los que la mitad de las piezas están en manos de otra persona, u otras, nunca tienen imagen en la tapa, no siempre sabemos con antelación si dispondremos de todas las piezas ni cuántas lo componen. Quizá esto es parte de la emoción que suponen, de esas mariposas que nos revolotean en el estómago. Pero estos puzles son de aquellos que no puede montar uno sólo, que siempre es mejor montar entre dos, donde cada uno aporta las piezas de las que dispone y cada uno colabora y ayuda al otro a ponerlas en el lugar apropiado.

Me ha encantado el post que leí sobre los puzles porque a mí me encantaba hacerlos, son un entretenimiento, se te pasa el tiempo, a veces un reto, a veces lo terminas y aunque hayas estado meses para completarlo y haya quedado perfecto no apetece enmarcarlo sino volver a deshacerlo, guardarlo en la caja y volver a empezarlo en otra ocasión.

Espero que el dueño del post no tome éste como un plagio sino el suyo como una inspiración.

27/9/09

El hilo en mis manos....

El hilo de AriaDna, ese hilo dorado y mitológico que sacó a Teseo de la cueva tras librar su "heróica" lucha con el feroz Minotauro, ese hilo que enamorada le entregó para salvarle sigue enredado en mis manos.

Intento desatar el nudo pero cada caricia, cada abrazo, cada hora de entrega y delirio vuelve a anudarse, a enredarse y es a la vez sedante, veneno y antídoto.

El hilo me sujeta las manos, los pies, se me enreda entre las piernas, y me siento más que nunca abandonada en esa isla buscando un dios Baco al que entregarme sin deseos realmente de hacerlo, quizá sólo por despecho.... no quiero despecho, no quiero amantes en los que saciar la sed que sólo una fuente puede aliviar... No deseo liberar los demonios entre brazos y piernas enredados si no son esos brazos y esas piernas y al mismo tiempo sé que la locura a veces me atenaza, esa locura en la que disfruto, gozo, espero, sublimo...

Mi Teseo se va y de cuando en cuando vuelve y reposa a mi lado, y me recorre, y bebe y come de mí, me devora, me extingue, me enciende de nuevo.... por cada nudo que deshace crea otros dos y así me paso los días como Penélope, tejiendo un traje que desharé cada noche por no terminar nunca.

No me compadezcas, no soy una víctima, sólo siento, vivo, sufro, gozo, anhelo... como cualquier mortal... y descansar en los brazos de Baco de cuando en cuando tampoco me parece tan terrible.

Pobre Baco cada vez que ve tus naves acercándose de nuevo, esos ojos verdes que me pierden, esa mirada que atraviesa mii aliento...

¿Qué ocurrirá cuando al hilo no le quede otro nudo por deshacer?

19/9/09

Caminar sola...

No, no se trata de salir a dar un paseo en soledad aunque a veces lo agradezco. Otras veces me resulta más agradable tener alguien a mi lado con quien charlar. Recuerdo un amigo que tuve al poco tiempo de instalarme en Madrid, que fue mi amigo durante años, que a veces me daba caña y otras sabía cuando permanecer en silencio escuchando los gritos que salían de mi corazón... no he vuelto a verle.

Él caminaba a mi lado en los dos sentidos, en el literal, en los largos paseos que dábamos por la ciudad, y en el metafórico, viéndome caer y levantarme una y otra vez. Cuando él cayó no supe ayudarle a levantarse y aún me duele.

Ahora sé que debo volver a caminar sola de nuevo, no, no pongo un anuncio buscando quién me acompañe en mis paseos, a veces éstos se reducen a llegar hasta Goya y volver, o simplemente volver andando desde allí, apenas una hora, a veces más deprisa, intentando quemar la adrenalina que me sulfura y me trastorna, a veces más tranquila, a veces con parada en terraza a descansar y leer un rato pero las terrazas ya se retiran, se acaba el verano.

Este verano ha sido duro para mí, lleno de confusión, de contradicciones, de lágrimas, de mimos, de furias, de sosiego en algunas, escasas ocasiones, de espinas clavadas... sé que ahora tendré que coger el betadine y las pinzas e ir arrancándome una tras otra, con cuidado pero con firmeza, apretar los dientes, apretar los puños, contener las lágrimas y sacarlas una tras otra.

Siento un lastre en el corazón, no sé si serán esas espinas, no sé si seré yo misma quién se ha prefabricado el fardo que siento a la espalda pero me siento cansada, necesito liberarme de él. Al fin y al cabo, ¿qué hay en él?¿son realmente cosas imprescindibles las que me pesan?

Soy una pequeña maniática, me gusta que las personas que tengo a mi lado sean personas que de verdad signifiquen algo y cada vez más siento que estoy rodeada de personas que no me aportan nada y las tolero, porque no tengo opción, o me libero de ellas y vuelvo a caminar sola, pero en ocasiones.... la soledad también pesa, y en ocasiones la necesito y me refugio tanto en ella que me da miedo salir después.

Alguien me dijo que soy una superviviente nata. ¿superviviente?¿a qué sobrevivo?

No quiero sobrevivir, quiero vivir, quiero aprovechar cada grano de arena que se me escapa entre las manos, quiero reír, quiero disfrutar... algún día no estaré y no tendré más oportunidad.

Disculpad este pequeño sinsentido de hoy.... hoy mis manos escriben por mí y fluyen a su capricho... mañana será otro día.

12/9/09

De cómo decir "NO" y no sentirse culpable... Miedo (II)

Hace un par de días volvía de tomar un café con un amigo, me bajé del metro una parada antes por caminar un ratito y llegando ya a mi barrio, un chaval me preguntó por una dirección. Como me preguntó con mucha educación, le indiqué detalladamente como llegar aunque mi intención tampoco era hacer amigos -ni mucho menos ligar-, ni borde ni excesivamente simpática... bien, hasta aquí, nada raro, supongo que le expliqué como a mí me gustaría que me indicasen si fuera yo la que tuviera que preguntar.

Dos días más tarde y quizá en un momento en el que no estaba muy por la labor de charlar con nadie, me hallaba sentada en una terraza, cervecita en la mesa y libro en mano, uno de mis momentos-relax favoritos. Entonces noté que alguien se hallaba parado de pie frente a mí y levanté la cabeza del libro...

-Hola (me dijo, sonrisa en la cara)
-Hola.... ¿te conozco de algo?
-Sí, el otro día me indicaste como llegar hasta la calle "x", ¿no te acuerdas? (y ahí se quedó parado esperando una respuesta)

Reconozco que me acordaba perfectamente, pero repito, no era el momento ni el lugar, tenía ganas de estar sola y de disfrutar de mi tiempo en cierto modo. Quizá ese "¿Te conozco de algo?" fue premeditadamente borde pues ciertamente, su presencia no me agradaba pero no pareció desanimarse...

-Sí, sí me acuerdo.... (¿te irás ya o estás esperando a que te invite a sentarte?)
-Pues nada, que gracias, lo encontré con mucha facilidad.... (de nuevo esa expresión interrogante en su cara...)

(debo ser muy buena porque mi barrio es un tanto complicado, todas las calles son iguales, la mitad están en obras y por si fuera poco, como te pierdas con el coche te toca dar tres vueltas...)

-Ah, pues me alegro mucho (¿porqué no te vas ya?)

Al final, casi visiblemente irritada le espeté que estaba esperando a alguien, cosa que era cierta a medias y parece que finalmente pilló la indirecta...

-No, no, si.... sólo quería darte las gracias... porque me indicaste muy bien como llegar y la encontré, es esta de aquí.... (señalándola)
-Muy bien (...chavalín...)

Toda esta historia es cierta y verídica y espero, sirva para ilustrar una de estas situaciones incómodas en las que nos cuesta encontrar la manera más amable posible de defender nuestro derecho inalienable a decir: ¿Qué narices haces ahí plantado, no te das cuenta de que no te pienso invitar a sentarte, que si deseara hacerlo ya lo habría hecho? o para ser más políticamente correctos.... a decir NO (quiero estar sola, lárgate)

O quizá... ¿No te das cuenta de que me estás poniendo en el compromiso de tener que decirte... qué haces ahí de pie, porqué no te vas?¿no te das cuenta que todo lo que tenías que decir ya lo has dicho?

Hace unos meses ocurrió algo similar en una terraza del centro aunque el muchacho en cuestión, bastante más atractivo, también hay que decirlo... supo mantener cierta cortesía y discrección y sentarse en la mesa de al lado. La excusa fue la misma, parecía perdido aunque pensándolo ahora en perspectiva creo que sabía perfectamente donde se encontraba. Quizá en ese momento sí me apeteció más charlar con alguien y le dije: ¿"si piensas hablar a gritos desde ahí porqué no te sientas aquí"? (craso error por mi parte) y aunque en un primer momento la hora y pico que estuvimos hablando resultó agradable, al final casi tuve que desembarazarme de él de mala manera.

El muchacho en cuestión, empezó a ponerse pesado, sobón, e intentar por todos los medios ponerme la mano encima, no lo intentó, de hecho, lo hizo y en varias ocasiones. Quizá le tuve que decir más de 15 veces en las dos veces que le ví (incluída la primera) -además de decirle en un mensaje que era un pulpo- que no me gusta que me planten la mano en el hombro, en la cintura, que me lleven de la mano o cualquier variante a la primera de cambio. Mi espacio personal reconozco que es bastante amplio.... y no contento con el rechazo todavía tuvo la osadía de tocarme el culo... ¿porqué será que aún me llamó más de 20 veces durante el siguiente mes, de las cuales no le contesté ni una?

¿Que a donde quiero ir a parar? Saquen sus propias conclusiones.... ¿porqué nos cuesta tanto entender un no? ¿asumir el rechazo?¿mantener un mínimo de educación y dignidad? Y digo "nos" porque reconozco haber sido bastante pesada también en alguna ocasión aunque las circunstancias fueran diferentes... y reconozco que cuánto más pesado es alguien conmigo más rechazo me produce y más interés me sustrae el querer conocerle...

Claro que luego hay otra circunstancia a la que yo llamo "magnetismo personal". Es algo incorpóreo, intangible, imposible de medir... que unas personas poseen y otras no, o quizá funciona más con unas personas que con otras. ¿Hubiera sido posible, quizá, que si ese muchacho al que le indiqué como llegar me hubiera resultado atractivo -y no me refiero sólo al físico, creo que este magnetismo va más allá, al menos en mi caso- me hubiera provocado el deseo de invitarle a sentarse? ¿o quizá el acoso telefónico que había sentido durante un mes con el otro ejemplo me quitó las ganas por completo a hacer más amigos en terrazas?

Lo cierto es que de un modo u otro, a mí me encanta conocer gente y reconozco que estos sitios que cada vez abundan más en internet me resultan cómodos.

Por otra parte... no sé si considerar tanto agradecimiento sólo por mostrarle cómo encontrar una calle (debía sentirse terriblemente perdido...) como una muestra de educación o por el contrario, el no saber limitarse a "oye, te acuerdas que el otro día me indicaste como llegar? pues lo encontré con mucha facilidad, muchas gracias y que tengas una buena tarde" en lugar de quedarse ahí plantado...

Lo cierto es que me hizo sentir incómoda durante un rato, lo cierto es que en ese momento acababa de salir del dentista que ya es casi una experiencia traumática para mí, lo cierto es que no había tenido un día especialmente bueno y me sentía muy cansada.... y lo cierto es que el tener que decir "oye, porqué no te largas porque me apetece estar aquí tranquila leyendo un rato" me cuesta. Sé que decirlo de esta manera ya resulta borde pero creedme.... hasta el camarero que ya me conoce, se acercó a preguntar si necesitaba algo.... ¿¿¿debió pensar que el muchacho finalmente iba a sentarse???

(Ahora que he terminado, he de reconocer que he disfrutado escribiendo este post.... espero comentarios...) :) Feliz fin de semana

27/8/09

Miedo (I)

Voy caminando por la concurrida plaza de Felipe II. El intercambiador es un espectáculo de bullicio, autobuses, tráfico,... Acabo de salir de una librería en la que he pasado cerca de hora y media curioseando, de un estante a otro, y sumida en mis pensamientos levanto la cabeza, un destello extraño en la retina provoca que salga de mi ensimismamiento… y te veo, pero no vas sólo, entras en el Geographic, una mujer te acompaña, su cintura adornada por tu brazo, nuestras miradas se cruzan por un instante, te miro a ti, me miras, la miro a ella y no sé si llega a darse cuenta de algo… probablemente se lo contarás más tarde, o no.

A mí me falta el valor y bajo la cabeza, no me atrevo a una segunda mirada. Había soñado que antes o después ocurriría. Hoy estaba tranquila pero noto un nudo en el estómago que me aprisiona los nervios y desaparezco, aumento la velocidad de mis pasos al mismo ritmo que el latido de mi corazón. También hay otras personas en mi vida, esto se acabó y no hay vuelta atrás pero el nudo sigue ahí.

Nudo que representa el miedo a enfrentarme a mis propias emociones, a perder mi capacidad de autocontrol, miedo a que hayas descubierto el rubor en mis mejillas, miedo a imaginar tus susurros en su oído… miedo a que sea lo mismo que me susurrabas a mí… miedo a que no hayas salido aún de mi corazón… a recibir otro mensaje u otro correo más tarde, y miedo a no recibirlo.

Nudo que representa mi inseguridad infantil que ataca en ocasiones ferozmente, mi vanidad que a duras penas ha resistido haber dejado de ser el centro de tu vida como fui en otra ocasión, a sentir tu indiferencia como ese pesado fardo sobre mi espalda, mi orgullo que tantas veces yo misma pisoteé resistiéndome a que te fueras, negando la posibilidad de no volver a saber de ti.

Cuando llego a casa, masticando lentamente todas estas palabras, todas estas emociones, me tiro en la cama y lloro y como siempre ocurre, unos minutos, quizá una hora más tarde vuelve a salir el sol y me siento mejor y asumo que la vida sigue, la mía por un lado, la tuya por otro, que tus problemas ya no son los míos, que mi corazón ya no es tuyo… y sin embargo mi corazón ha vuelto a latir salvajemente.

Miedo a las trampas de nuestra mente, las que atribuímos al destino… las que nos inventamos a veces.

Y entonces suena el beep y el temido mensaje…

20/8/09

¡TOMA LAS RIENDAS!

Comienzo una etapa en este rincón más intimista, más personal, quizá menos sexual, sí pero ya habrá tiempo para todo. Cierto es que la sensualidad y la sexualidad constituyen una parte muy importante de mi vida afectiva pero no son mi luz de guía, así como imagino que tampoco la tuya.

No, no voy a hablar aquí sobre sadomasoquismo, tema que ya he tocado anteriormente, ¿o quizá si? Quizá debiera centrarme más en dos términos muy ligados al mundo alternativo del BDSM: Dominación y Sumisión, Manipulación y Dependencia.

Como decía, no es la primera vez que me cuestiono este tipo de relaciones con sus contratos, sus límites prefijados y asumidos de antemano y la mayor o menor saña con la que las personas que se sumergen en este tipo de relaciones tratan o desean dejarse tratar.

En esta ocasión, quiero llevarlo más allá, extrapolarlo a la vida de cada día, de cada persona que sin haberlo buscado de manera consciente, sin haber acordado con la otra parte de antemano hasta donde desean humillar o dejarse humillar, someter o someterse, lo consienten, lo consentimos muchos de nosotros poniéndonos una venda imaginaria en los ojos y dejando las riendas y el control de nuestras emociones, nuestra vida social, nuestra capacidad intelectual y nuestro criterio en manos de otra persona que elegimos de forma consciente o inconsciente.

Me estoy metiendo en un terreno pantanoso, en un tema muy complejo, lo sé, y un solo artículo sería demasiado largo y pesado. Por otra parte, es posible que a muchos de los lectores les toque cierta fibra sensible y se pongan a la defensiva o decidan salir huyendo en busca de temas más livianos con los que refrescarse las neuronas así que lo estructuraré en una serie de capítulos con los que comienzo una nueva fase en este, mi pequeño rincón y francamente, si alguien puede sacar algo de mis experiencias, de mis reflexiones, que pueda ayudarle en algún modo a sentirse más feliz, más libre o más dueño de su destino, me sentiré doblemente satisfecha, doblemente porque todas estas parrafadas me servirán para desahogarme y compartir contigo lo que pienso y siento, y por sentirme útil en algún modo para ti.

Ya desde los primeros años de mi adolescencia comencé a comprender que mi vida, tal y como la habían configurado para mí no me gustaba, no me sentía cómoda en aquel papel, no era yo y no veía demasiadas opciones para intentar ser de otra manera. Me sentía obligada a comportarme de una manera que no se correspondía con los ideales que yo había ido atesorando en mi cabeza y la confusión que, dadas también las características propias de aquella edad, iba creciendo sin freno.

No voy a entrar aquí a lavar trapos sucios ni tenderlos a secar a la vista de todos pero sé que de algún modo, las experiencias que vivimos en nuestra infancia y adolescencia dejan surcos en el alma, a veces muy profundos que determinan en una u otra dirección nuestro comportamiento adulto junto con nuestra propia personalidad y nuestra capacidad de lucha y de autosuperación.

Resultaría muy deprimente pensar que si hemos tenido la mala suerte de nacer y criarnos en un entorno hostil vayamos a tener menos oportunidades de éxito y está demostrado ampliamente que esto en muchos casos no ocurre así.

Ahora bien, tomar las riendas de nuestra vida no es fácil y el precio a pagar por la libertad de ser uno mismo puede ser muy caro si no tenemos la firme determinación de que nos compensará pagarlo, sea cual sea, con tal de no permitir que nadie decida por nosotros, que nadie condicione nuestro comportamiento, nuestros gustos ni nuestra actitud hacia la vida en cualquiera de sus facetas.

Todos sabemos que la televisión aliena, que la publicidad manipula nuestros gustos y nos crea necesidades que no tenemos en realidad y a veces llega a crear comportamientos verdaderamente compulsivos.

Pero ¿cuántas situaciones pueden darse en nuestra vida en las que nos sentimos (o no) manipulados por las personas que nos rodean, a veces por las que más queremos o por las que más dicen querernos?

Cuando tu madre o padre se queja lastimosamente de todo lo que ha hecho por criarte y educarte y todo lo que se ha sacrificado y sigue haciendo abnegadamente a cambio de una recompensa que nunca llega, quizá porque ni siquiera sabes lo que él o ella espera de ti o porque te lo ha repetido tantas veces y ha machacado tanto que has perdido el entusiasmo y las ganas de nada.

Cuando tu mujer o marido, novio o novia te recriminan el tiempo que antes les dedicabas y la poca atención que reciben ahora por tu parte, por poner un ejemplo, estan expresando la manera en la que se sienten y por supuesto, debemos respetarlo, pero ¿realmente ésto es cierto o tratan de manipularnos también con sus quejas? ¿o quizá estás manipulando tú también?

Cuando tu compañero de trabajo o tu mejor amigo arremeten y descargan su estrés, ansiedad, frustración sobre ti porque sencillamente eres quien tienen más cerca y por supuesto, quien siempre les tolera esa actitud.

Querid @ lector/a, no nos equivoquemos, nos costará asumirlo, quizá, pero cuando damos a los demás más valor que a nosotros mismos, cuando tratamos a los demás como superiores o simplemente nos sentimos inferiores ante ellos y lo afirmamos con nuestra actitud…. No podemos esperar que los demás nos respeten ni nos admiren por ello.

Cuando alguien nos manipula reiteradas veces es, en muchos casos, porque hemos puesto en sus manos un arma muy valiosa: infravalorarnos a nosotros mismos ante nuestro “oponente”, comportarnos como personas sumisas, indicarle con nuestras palabras y/o nuestros actos que puede disponer de nuestra voluntad para hacer la suya propia.

¿Cuál es el precio a pagar por ser yo misma/tú mism@?

¿Cuáles son las razones por las que dejamos las riendas de nuestra vida, nuestra capacidad de tomar y sostener decisiones en manos de otras personas que muchas veces ni siquiera están capacitadas para llevar las suyas propias?

El miedo pero este será probablemente el hilo conductor del siguiente post.

Gracias por leerme y por tus comentarios.
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